Qué es
ORTO-K

Ortoqueratología o Terapia Refractiva Nocturna

¿Sabía que mediante la ortoqueratología se puede corregir la miopía durante el sueño y prescindir de gafas y lentillas durante el día?

La Academia Americana de Ortoqueratología define la ortoqueratología como un procedimiento no quirúrgico que utiliza lentes de contacto rígidas permeables a los gases (RPG) con el propósito de reducir temporalmente los defectos refractivos.

Podemos añadir que es un tratamiento reversible y seguro mediante el que se logra reducir la graduación que presenta el paciente de forma temporal modificando su curvatura corneal.

Básicamente se trata la miopía, aunque se están estudiando y probando diseños para hipermetropía y astigmatismo.

- Funcionamiento básico -

Después de un examen clínico de viabilidad se le entregaran una lentes de contacto que utilizara solo para dormir. Esta lente por su diseño personalizado se encargara mediante un moldeo corneal durante la noche de eliminar de forma segura su miopía, hipermetropía y algunos astigmatismos.

Cuando se levante solo ha de quitarse las lentes y disfrutar durante todo el día de una visión perfecta.

Ventajas que ofrece

No necesitas llevar gafas ni lentes de contacto durante el día

Se utiliza de noche mientras estás dormido

Es un sistema ideal para practicar cualquier deporte

Buena alternativa para no utilizar lentes de contacto ni gafas en el día

No necesitas someterte a una cirugia

Buena alternativa a la sequedad con lentes de contacto

Si se deja de usar la córnea regresa a su estado natural

Tratamientos para frenar la miopía en niños

- En niños y jóvenes -

La Ortoqueratología intentar evitar el incremento de la miopía o retrasar su evolución. Es un tratamiento seguro y aprobado por la FDA.

¿Tienes dudas sobre este procedimiento?

Aquí respondemos la mayoría de las preguntas que seguramente te han surgido

En la década de los ’60 se describen los primeras técnicas ortoqueratológicas. Primero se usaban en régimen diurno, y a mediados de los 90, como consecuencia de mejoras en los materiales de las lentes de contacto (mejor humectabilidad, dureza, resistencia, transmisibilidad al oxígeno) se comienza a realizar ortoqueratología en forma nocturna.

Estas lentes están diseñadas para aplanar, progresiva y sistemáticamente, la superficie central de la córnea. El efecto es similar al obtenido mediante una cirugía con láser para corregir la miopía.

Estas lentillas no “aprietan” ni “aplastan” la córnea, sino que consiguen modificar la curvatura gracias a las fuerzas hidrodinámicas que se generan entre la córnea y la lente de contacto, espacio que siempre debe estar relleno de lágrima.

Es muy segura cuando se aplica correctamente, tanto en lo relativo a su adaptación como a su manejo. Muchas personas han podido eliminar su dependencia de las gafas y las lentes de contacto normales, sin efectos secundarios ni lesiones oculares. A diferencia de los procedimientos quirúrgicos como la queratotomía radial (RK), la queratectomía fotorrefractiva (PRK), la queratomileusis in situ asistida con láser (LASIK) y la queratectomía subepitelial asistida con láser (LASEK), el tejido corneal no sufre incisiones ni vaporizaciones por rayos láser. Al igual que con todas las lentes de contacto, se debe llevar a cabo una manipulación correcta y los cuidados adecuados para conservar la salud ocular. Sin embargo, la disponibilidad de sofisticados materiales de alta permeabilidad y excelentes sistemas de cuidado de las lentes aseguran que se proporciona un excelente nivel de oxígeno a los tejidos oculares.

No. Si bien la ortoqueratología puede ayudar a la mayoría de las personas (inclusive aquellas con astigmatismo y miopía moderadamente alta) a mejorar su visión, generalmente el procedimiento resulta más eficaz para las prescripciones dentro de un determinado rango de graduaciones. Existen factores adicionales como la rigidez de la córnea, aspectos relativos a su forma, así como la capacidad que demuestre el individuo para usar lentes de contacto que pueden contraindicar su uso.

Una consulta y un examen minuciosos utilizando la instrumentación computerizada moderna determinarán si la ortoqueratología es la técnica adecuada para un individuo en particular.

La ortoqueratología puede aplicarse a prácticamente todas las personas de cualquier edad que puedan usar lentes de contacto y cumplir con las instrucciones relativas al cuidado de las mismas. Sin embargo, generalmente no es recomendable para los individuos con prescripciones superiores a 4.50 dioptrías de miopía y a 1.50 dioptrías de astigmatismo. Así mismo, quienes tengan pupilas más grandes de lo normal (>6 mm bajo una luz normal) y los que presenten un astigmatismo irregular o cualquier afección de la córnea tal como queratocono, no son candidatos al tratamiento.

Estudios realizados demuestran que el uso de lentes gas permeables por la noche es más seguro que el uso de lentes blandas convencionales durante todo el tiempo. Las complicaciones que implica utilizar lentes de contacto incluyen la aparición de vasos sanguíneos, abrasiones y úlceras corneales entre otras.

Los riesgos de usar las lentes de contacto por la noche son mayores que los asociados al uso de lentes de contacto solamente de día, y probablemente menores que usarlos continuamente (día y noche). Las lentes de contacto no pueden desplazarse hacia la parte posterior del ojo (lo cual es anatómicamente imposible) y las lentes ortoqueratológicas rara vez se descentran.

El logro de los resultados deseados generalmente lleva de cuatro a siete noches consecutivas de uso de las lentes. Puede llevar algo más de tiempo para las personas con miopías elevadas.

No obstante, con bajas miopías, pueden obtenerse resultados espectaculares en cuestión de horas.

Es sorprendente lo cómodo que resulta el uso nocturno de las lentes. Muchos pacientes dejan de notarlas tan solo minutos después de colocadas. Y debido a que se usan durante el sueño, el proceso normal de adaptación es muy corto.

Después del tratamiento y alcanzar el máximo resultado, se deben seguir utilizando las lentes continuamente. Hay pacientes que necesitan usarlas cada noche, y otros que cada dos o tres noches. De no mantener su uso, la córnea volverá a su forma original, y por tanto recuperar las dioptrías que tenía antes de iniciar el tratamiento.

Una vez alcanzado el nivel deseado de visión no se necesitan usar gafas ni lentes de contacto normales. Quizás se requiera el uso de gafas para leer (en présbitas) o para otro uso esporádico (quizás conducción nocturna). Durante el período de tratamiento inicial, si la visión sin corrección no se mantiene durante un día, el paciente recibirá lentes de contacto blandas desechables para mantener una visión correcta.

La mayoría de personas deberá utilizar las lentes cada noche para disfrutar una buena visión sin corrección durante todo el día. Los pacientes con bajos grados de miopía pueden notar que obtienen buenos resultados sin utilizarlas todas las noches, pero esto deberá determinarse en cada caso particular.

De forma realista el límite máximo para la reducción de la miopía son 4,50 dioptrías. Aunque se han estudiado casos de una reducción de 7,00 y hasta 10,00 dioptrías, ello constituye una excepción y no la regla general.

El grado de corrección del astigmatismo que se puede alcanzar depende de la cantidad y el tipo. Se consideran que los límites máximos de reducción son de 1.50 dioptrías para el astigmatismo corneal horizontal y de 0.75 dioptrías para el astigmatismo corneal vertical.

Generalmente, se constata una mejoría rápida de la visión durante los primeros días. Luego se llega a una estabilización en el transcurso de las semanas siguientes.

Los ojos del usuario volverán a la miopía que presentaban antes del tratamiento al cabo de unos días, en función de la graduación que tenía. A fin de proporcionar una buena visión durante este período de transición, se adaptan lentes permeables al gas o bien lentes desechables, mientras la córnea recupera su forma y graduación original.

A diferencia de la cirugía con láser, que no puede revertirse, generalmente las córneas pueden ser remodeladas para que se adapten al cambio de graduación, cambiando el diseño de las lentes.

La ortoqueratología es utilizada para controlar la miopía o retrasar su crecimiento. Ello significa que se trata de un tratamiento altamente recomendable en casos de bajas-medias miopías progresivas.

En el tratamiento están incluidas todas las visitas necesarias durante el primer año, lentes de prueba y un par de lentes de contacto definitivas. No obstante se recomienda tener un par de lentes de recambio por si se rompe o pierde alguna y no sufrir una regresión en el tratamiento por interrupción del mismo. Al cabo del año solo hay que abonar el coste de un nuevo par de lentes de contacto y los honorarios profesionales correspondientes al control anual.

En marzo del 2010 en el Congreso Internacional de Optica y Optometría (Madrid), se han presentado los resultados a 18 meses del estudio MCOS (C.Villa y J.Santodomingo) en el que precisamente se está valorando este punto. Los resultados hasta el momento indican que los niños que compensan su miopía con lentes orqueratológicas tienen un crecimiento menor de su ojo, y por tanto una ralentización del avance de su miopía.

ORTO-K

Actualmente existen evidencias científicas que confieren a las lentes de ortoqueratología un efecto significativo en la reducción de la progresión de la miopía en niños.

Es un procedimiento clínico para reducir la miopía, hipermetropía y astigmatismo basado en la adaptación programada de lentes de contacto gas-permeables de diseño especial que producen un moldeo corneal mientras se duerme, y permite una visión nítida durante el día.