LENTES DE GRADUACIÓN


Muchas personas se ven obligadas a usar lentes de graduacion debido a múltiples carencias en la visión que pueden ser solucionadas gracias a este sistema. Sin embargo, aunque estén graduados, no todos los cristales de gafas son iguales. Vamos a ver algunos de los más frecuentes y sus características. Es importante recordar que siempre debes consultar a ópticos y oftalmólogos. Encontrar un punto medio entre salud ocular y estética suele ser sencillo.

Lentes monofocales

Este tipo de lentes permiten adaptar la visión solo a una distancia. Ya se trate de miopías o de hipermetropías y astigmatismos, estas lentes graduadas enfocan mejor la vista, ya sea de cerca o de lejos.

Lentes antifatiga

Los antifatiga son un tipo de cristales especialmente diseñados para reducir la fatiga ocular que sufren nuestros ojos tras permanecer expuestos durante varias horas a las pantallas digitales en distancias cercanas. Esto lo observamos cuando tenemos ojos rojos, secos, visión borrosa, dolor de cabeza e incluso de hombros.

Con estas lentes podrás enfocar mejor los caracteres y las letras pequeñas de dispositivos electrónicos y en papel. Recuerda, además, que las lentes antifatiga pueden ser usadas incluso por personas con una visión sana que desean proteger sus ojos del cansancio.

¿Tienes alguna duda?

Lentes ocupacionales

Pasemos a hablar de las lentes ocupacionales. Este tipo de lente se centra en dos distancias: menos de 40 centímetros y entre 40 centímetros y un metro. Esta longitud permite un amplio rango de visión. Además, se recomienda para aquellas personas que trabajan enfocando la vista o que observan pantallas habitualmente.

Con estas lentes es posible mantener la postura erguida de cuello y hombros sin tener que acercarnos para ver mejor. Además, cubre la distancia ideal para las personas que trabajan con pantallas y evita síntomas de fatiga ocular.

Lentes progresivas

A diferencia de las anteriores, las lentes progresivas admiten otra distancia más, la lejana (más de 1 metro). De este modo, la parte de abajo de la lente sirve para ver de cerca, la central para ver a media distancia y la de arriba para ver de lejos. Estas tres áreas graduadas no son rectas, sino que van degradando de una distancia a otra progresivamente, de ahí el nombre.

Por ejemplo, son estupendas para personas con presbicia. Estos síntomas de pérdida de visión a corta y media distancia surgen a partir de los 40 años. De este modo, podremos usar un solo par de lentes de graduación para corregir varias disfunciones.

Dentro de esta tipología, encontramos lentes personalizadas que suavizan los cambios de graduación y los adaptan a nuestros movimientos y posturas habituales. Así, el cambio de una distancia a otra será más suave y tendrá en cuenta el recorrido natural de los ojos.

Para comprender de manera integral el estado de los ojos y de la vista, lo ideal es que visites nuestro centro. Realizamos un estudio visual sin compromiso para evaluar la situación. Una vez obtenido un informe básico, te mostraremos las mejores opciones en lentes de graduación. ¡Deja la salud de tus ojos en nuestras manos!