LENTES BIFOCALES PARA

NIÑOS


Las gafas en los niños, especialmente en los más pequeños, son un tema complejo. Muchos necesitan lentes bifocales infantiles, pero aún no lo saben porque no han salido a la superficie situaciones que lo evidencien.

A continuación, vamos a ver algunos de los motivos más habituales que requieren de la utilización de lentes en niños pequeños. No olvides que la vista de los niños puede funcionar bien a corta y media distancia, aunque de lejos sigan viendo borroso. Por este motivo, es importante realizar las pruebas adecuadas que nos permitan saber si un niño tiene problemas de vista y, en caso afirmativo, clasificarlo en algunas de estas categorías.

¿Tienes alguna duda?

Hipermetropía

Muchos niños llegan a ser miopes en sus años de preescolar y no precisan ningún tratamiento o gafas. Esto es debido a que pueden enfocar y obtener una visión más nítida usando sus propios músculos oculares. Esto funciona tanto de lejos como de cerca.

Las gafas son necesarias si la hipermetropía aumenta por encima de uno o dos puntos y se vuelve excesiva. En este caso, los músculos de enfoque no pueden cumplir su papel y, como consecuencia, los ojos pueden cruzarse o la mirada enturbiarse. Si la hipermetropía se sitúa por encima de tres puntos, es inevitable la intervención. Lo que sí que puedes decidir es el tipo de gafas, si incorporan lentes bifocales para niños y el modelo que más les guste.

Astigmatismo

El astigmatismo es fruto de una variación negativa en la forma curva de la superficie ocular. Es decir, en lugar de tener una esfera proporcionalmente trazada, la curva es más pronunciada en alguna parte del ojo. Esto impide ver con claridad detalles muy concretos, los cuales pasarán a ser manchas borrosas. Las gafas ideales para esta afección deben estar más adaptadas por unas zonas que por otras, lo cual da pie al uso de lentes bifocales.

Anisometropía

Aunque parezca sorprendente, se dan casos de niños que tienen prescripciones que varían de un ojo a otro. Esta situación significa el atraso de un globo ocular respecto al otro. Se puede corregir mediante parches o gotas, pero, sin duda, unas gafas fijas son una apuesta segura.

A pesar de que muchos padres tienen dudas sobre si sus hijos serán capaces de mantener las gafas puestas la mayor parte del tiempo, no es preocupante. Con una actitud positiva y una conversación profunda con el oftalmólogo, los niños suelen comprender la importancia de llevar gafas y cuidar la visión. Para solventar esta posible resistencia, las marcas infantiles crean modelos que resultan muy atractivos para ellos.

¿Podría necesitar tu hijo lentes bifocales?

No es muy frecuente el uso de lentes bifocales para niños, pero a veces ocurre. Hablamos de niños con mirada cruzada que las necesitan para controlar la dirección de la mirada de cada ojo y evitar que se crucen. Otro caso frecuente son aquellos que han sido operados de cataratas, ya que, sin este tipo de lentes de dos focos, difícilmente podrán leer.

No olvides que es muy importante informarse y acudir a un especialista que pueda diagnosticar a tiempo cualquier trastorno de la visión. En nuestro centro contamos con tecnología de última generación y con expertos profesionales. ¡Ven a conocernos!